Hoy te he visto enredarte entre tus sabanas,
tras los sensuales movimientos de tus piernas,
mencionando mi nombre.
Hoy, que te he visto dormida
tierna, lucida,
roza en mi imaginación la cruel idea de hacerte mía,
de perturbarte.
Hoy, cuando sobran las palabras,
ya no siento mi cuerpo, estoy junto a ti
unidos en un ligero silencio,
abrázame al terminar la noche ,
despertemos juntos,
para al fin darnos cuenta, que no era un sueño.



